SE PUBLICARAN ALGUNOS PROYECTOS DE ELECTRONICA DE MI AUTORIA SENCILLOS DE CONSTRUIR Y ASUNTOS RELACIONADOS CON EL ACONTECER POLITICO DE MI PAIS DE PLUMA DE MIEMBROS DE LA COMUNIDAD Y DIARIOS DE LA ZONA, ESPERO LES SIRVA DE ALGO O AL MENOS LES SEA GRATO. CUALQUIERA QUE INTENTE ALGO CONTRA QUIEN SUBCRIBE DE PLANO Y SEGURO ESTA CONTRA DE EL PUEBLO Y SU GENTE DE BIEN ESA ES LA PARTE NO DISCUTIBLE DE LA REALIDAD.

20 nov. 2001

LEGITIMIDAD DE ORIGEN

En diciembre del año 2006, los señores obispos de Venezuela le preguntaron a Hugo Rafael Chávez qué era eso de Socialismo del siglo 21. Ante su respuesta del todo ambigua, le hicieron la misma pregunta, de manera oficial, en los primeros días de enero del año 2007, a lo que contestó: “Lean a Marx “. Pocos días después, a través del señor Carreño, les envíò un paquete de libros de ese autor, para su estudio.

No sé si entre estos libros iba el Manifiesto Comunista, que es “el documento programático más importante del comunismo,” del que Lenin dice: “Su espíritu inspira y guía a todo el proletariado organizado y luchador del mundo civilizado”. En el Manifiesto Comunista se afirma que el comunismo quiere abolir la justicia, la libertad, la moral, la religión, la propiedad privada, el derecho de los padres a educar libremente a sus hijos; quiere abolir la familia, y entre otras medidas, sugiere abolir el derecho de herencia a favor de los hijos, etc. Consustanciada con la justicia y la moral, también quedaría abolida la verdad e instituída la mentira en todas sus formas y manifestaciones.

Con este documento como guía y un protocolo totalitario llamado “de lo Sabios de Sion” ,un grupo comunista de la Universidad de los Andes, de entre los cuales destacaba Adán Chávez y participando el guerrillero Douglas Bravo, un grupo de militares traidores a la Constitución – entre ellos Hugo Rafael Chávez –y asesorados por Fidel Castro y los suyos, interesado éste con vistas a sus planes estratégicos en Sudamérica, elaboraron un proyecto totalitario conteniendo una ampliación de las erróneas ideas del documento padre y una extensa relación de inicuas medidas para imponerlas.

En los primeros párrafos del mismo se afirma: “Un jefe de estado que quiera gobernar con leyes morales, no es un hábil político y no estará seguro en el poder.” Y agrega: “Todo aquel que quiera gobernar debe recurrir al engaño y a la hipocresía”.

No es el propósito de esta nota detallar las numerosas y horripilantes medidas que este documento contiene; si no demostrar demostrar que el señor Chávez carece de la tan mencionada en estos días, legitimidad de origen, pues mientras desarrollaba su primera campaña electoral para acceder a la presidencia con un discurso justiciero y seductor, ocultaba bajo la manga ese proyecto destructor de la vida venezolana para erigirse él sólo, en amo y señor de todo, de todos y por todo el tiempo, como consta en ese proyecto que él va ejecutando día a día. Pero él estaba seguro de que ni el Manifiesto Comunista ni su Proyecto Totalitario, del que es coautor, podían dar los votos requeridos para su propósito. Por tal razón, optó por recurrir a un atajo revolucionario: Un golpe de estado violento y, al fallarle éste, acudió a un salvaje fraude electoral, ofreciendo al país un programa del todo contrario al que, con premeditación y alevosía ocultaba. No se trata de una desviación o cambio surgido durante el ejercicio de su mandato, sino la aplicación del principio: “Todo aquel que quiera gobernar debe recurrir al engaño y a la hipocresía.”

El pueblo elector tiene derecho a una información suficiente, oportuna y veraz frente a la trascendencia de una elección presidencial y Chávez no se la dio.

Desde esta perspectiva, es mucho más grave la perfidia del candidato tramposo, que la responsabilidad de quienes engañados, votaron por él .

Concretando:

Resulta incuestionable que Chávez tenía un proyecto totalitario de gobierno antes del golpe de estado del 4 de febrero de 1992 y de la elección a la presidencia en 1998.

Resulta incuestionable que, por razones obvias, este proyecto de gobierno no fué expuesto y sometido a la consideración del electorado durante la campaña para elegir presidente en ese año, pues hubiera sido rechazado masivamente.

Resulta incuestionable que la premeditada ocultación de información al electorado se repite también en la campaña previa a su reelección en el año 2006, siendo Manuel Rosales el otro aspirante a la presidencia: Desde varios meses antes, o tal vez años, Chávez hablaba de las excelencias del socialismo del siglo 21 sin explicar nunca en qué consistía, pues daba del mismo explicaciones igual y calculadamente vagas, como algo que debería ser elaborado sobre la marcha, etc. Sólo en su segunda respuesta a los señores obispos en los primeros días de enero del 2007, fué mucho mas explícito, más bien contundente: “Lean a Marx”, les dijo; pero esta respuesta y su subsiguiente entrega de libros, tuvieron lugar no antes, sino ¡Después de realizado el acto electoral!

Resulta incuestionable que ese proyecto totalitario de gobierno reflejado en el punto 1, lo ha ido aplicando progresivamente a lo largo de su desempeño como presidente de Venezuela.

De todo lo que antecede, se deduce que Hugo Rafael Chávez Frías y los suyos, engañaron al pueblo elector y traicionaron la buena fe puesta en él y, en consecuencia, no tiene la legitimidad de origen ni la legitimidad de desempeño exigibles a un presidente de Venezuela.


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